Enviar mercancías al extranjero desde los puertos chilenos —ya sea vino del Maule o Ñuble, madera del Biobío, frutos secos de la zona central o productos manufacturados— implica exponer la carga a largos trayectos marítimos, manipulaciones portuarias y eventualidades climáticas en altamar. Muchos exportadores asumen erróneamente que, en caso de siniestro, la naviera o el…