Existe una pesadilla logística muy común entre las empresas que compran en el extranjero: el proveedor despachó a tiempo, el barco cruzó el océano sin contratiempos, transferiste los fondos para el pago de los impuestos correspondientes en la aduana y, sin embargo, tu contenedor queda bloqueado en el puerto de San Antonio o Valparaíso. Pasan…