En el ecosistema logístico chileno existe un mito silencioso y muy peligroso entre algunos importadores y exportadores: “He traído diez embarques y nunca ha pasado nada, el seguro es un gasto innecesario”. Esta falsa sensación de seguridad funciona bien… hasta que ocurre el primer imprevisto y la empresa debe asumir pérdidas que, pueden significar incluso una situación extrema como la quiebra.
El transporte internacional de mercancías expone a tu carga a riesgos climáticos, operativos y de seguridad vial. Operar sin una póliza de seguro de carga internacional no es ahorrar; es jugar a la ruleta rusa con el capital de tu empresa.
El peligro oculto que casi nadie conoce: La Avería Gruesa (General Average)
Imagina este escenario: importas maquinaria o insumos desde Europa. En mitad del Atlántico, el buque portacontenedores sufre un incendio a bordo o encalla debido a una tormenta. Para salvar la nave y la vida de la tripulación, el capitán decide arrojar al mar 100 contenedores para aligerar peso. Tu contenedor no sufrió ningún daño y sigue intacto a bordo. Piensas: “Me salvé”.
Te equivocas. Aquí entra en juego un principio legal marítimo milenario regulado internacionalmente: la Avería Gruesa.
La regla de oro de la Avería Gruesa: Cuando se realiza un sacrificio intencional o se incurre en un gasto extraordinario para salvar el buque y las cargas comunes, todos los dueños de la carga a bordo deben contribuir proporcionalmente para pagar las pérdidas, sin importar de quién era la carga que se quemó, se dañó o se arrojó al mar.
Si no tienes un seguro de carga contratado, la naviera retendrá legalmente tu mercancía en el puerto de desvío y no te la entregará hasta que deposites una garantía en efectivo líquida (que puede ascender a decenas de miles de dólares) para cubrir tu parte de la pérdida común. Si cuentas con un seguro, la compañía aseguradora emite inmediatamente una garantía técnica, liberando tu carga sin afectar tu flujo de caja.
El “vía crucis” terrestre: El riesgo en las rutas chilenas
El riesgo no termina cuando el barco amarra de forma segura en San Antonio, Valparaíso o Talcahuano. De hecho, para el mercado chileno, el tramo doméstico terrestre suele ser el más crítico debido a los altos índices de robo de mercancías en tránsito.
Las autopistas que conectan los puertos de la zona central con los centros de distribución de la Región Metropolitana (Ruta 68 y Ruta 78), así como los tramos de la Ruta 5 Sur hacia Maule, Ñuble o Biobío, registran incidentes delictivos especializados en cargas de alto valor (tecnología, retail, licores e insumos industriales).
Si un camión es interceptado y robado en la carretera, la responsabilidad de la naviera ya extinguió y la responsabilidad legal del transportista terrestre local está fuertemente limitada por el Código de Comercio chileno a un monto máximo por kilo o bulto que difícilmente cubrirá el valor real de tu factura comercial.
¿Por qué el seguro de la naviera o el Incoterm CIF no son suficientes?
Muchos importadores confían ciegamente en que el proveedor les vendió en condiciones CIF (que incluye seguro). Sin embargo, como analizamos anteriormente, esas pólizas internacionales suelen ser emitidas por aseguradoras extranjeras con coberturas restringidas (cobertura tipo “C”, que solo cubre pérdida total del barco, mas no robos parciales, mojaduras o daños por mala estiba). Además, tramitar un cobro con una aseguradora en Asia puede tomar cerca de un año y exigir trámites consulares costosos.
La solución: Cobertura Integral Puerta a Puerta (All Risks)
La forma correcta de proteger tu inversión es contratar una póliza de seguro local con cobertura Cláusula A (Todo Riesgo) a través de tu forwarder de confianza. Este tipo de seguro te protege desde que la carga sale de la fábrica en origen, durante el tránsito marítimo, el paso por las aduanas, y hasta que el camión corta el sello en las bodegas de tu empresa en cualquier punto de Chile.
Conclusión: Mitigar el riesgo es parte del negocio
Tanto la gestión del Demurrage como la contratación de un Seguro de Carga robusto responden a la misma lógica empresarial: el control de las variables. Dejar tu carga a la deriva de los plazos de las navieras o al azar de las rutas marítimas y terrestres es un riesgo innecesario que impacta directamente tus costos.
En Hen Cargo Chile combinamos la experiencia operativa en los patios portuarios nacionales con el respaldo de coberturas internacionales para que duermas tranquilo. Nos anticipamos a los plazos portuarios para evitar multas de estadía y aseguramos tu patrimonio desde el origen hasta el destino final.
No arriesgues tu capital. Escríbenos a www.hencargochile.com y diseñemos una estrategia logística segura y libre de costos ocultos.
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